[views]
Tercera Vía
Ernesto Rivera Rodríguez
La sombra de las pesadas precampañas caminan ominosamente por todo el país sólo levantándo polvo, con la imagen de la derrota adelantada en el rostro qué presenta Claudia Sheinbaum cuál corcholata, sin penetrar en el ánimo de la gente.
Claudia alejada de la comodidad y placidez de su “burbuja” hoy ha traspiés en la negada precampaña se encuentra sometida tanto a la realidad de un país abandonado por la retórica de un profundo cambio que nunca llegó, cómo de una realidad qué no entiende como la golpea dónde quiera se presente.
Lejos de la protección de todo, si de todo el campo de desechos denominada Ciudad de México, que ella dejó, su propio gran alter ego, puso sobre el gran tapete político por la increíble torpeza de No abrirle las puertas de Palacio Nacional a una senadora panista, que con una orden judicial tocaba a la puerta qué nunca se abrió.
Pero más qué eso, gracias al
“abracadabra” del cuento, o el karma sí Usted lo cree, el destino ya imparable la colocó en la mejor posición posible en el tablero nacional de la sucesión presidencial, ante una Claudia cada día más alterada, disminuida y el resto de los presumibles, trabajando en lo suyo, esperando ver su inevitable derrumbe.
Parafraseando a Oscar Wilde, estamos por ver el verdadero rostro de la “Dorian Grey” obradorista. Todo por su obra y gracia.ñ
El oficialismo de su “precampaña” en Guerrero, es un sinónimo del desastre al pretender desde el mismo Palacio de gobierno, la hoy llamada Casa del Pueblo
manejar todos los hilos, así desde el senador Félix Salgado, la cargada de casi todos los diputados locales, qué se ha visto no son capaces de convencer ni a sus empleados, cómo desde el oportunista sindicalismo oficial SUSPEG, cuya dirigencia mueve el timón a la dirección de sus conveniencias millonarias.
Un caso extremo de la presión oficial sobre el tema es sin lugar a duda el cambio repentino de la alcaldesa de Acapulco Abelina López Rodríguez, una ex ferviente convencida del movimiento del excanciller Marcelo Ebrad, a quién en último engaño, logró la gestión de unas 100 patrullas para mejorar la seguridad de la ciudad…pero ya vemos que la delincuencia organizada se mueve y actúa más rápidamente. Ese fue su último acto ebradorista antes de aparecer por obra de la presión política cómo claudista de corazón. Oportunismo bajo amenaza.
Es más honesto vender gelatinas que tener una fabrica de chocolates sin haber trabajado jamás, o pretender dar atole con el dedo al pueblo.
Conocen Ustedes a alguna persona que haga gelatinas en su casa para completar sus necesidades y sobrevivir honestamente. Luego entonces, porqué tanto odio.










